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David Starr Jordan

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03-07-2018 por

Líderes con actitud, Qué Pasa

ESTAR AL FRENTE DE UN EQUIPO DE TRABAJO REQUIERE DE CAPACIDADES DINÁMICAS, POR LO QUE LAS ESCUELAS DE NEGOCIOS DEBEN ENFOCARSE EN BRINDAR HERRAMIENTAS QUE MANTENGAN AL PROFESIONAL CONECTADO CON SU ENTORNO.
Un currículum que acredite el estudio de carreras específicas en una prestigiosa universidad, un MBA, inglés avanzado y una amplia experiencia laboral ya no basta para acceder a un cargo gerencial en una empresa. Hoy el mercado laboral está en busca de nuevos talentos y se valoran habilidades como el liderazgo, trabajo en equipo, comunicación efectiva y toma de decisiones.

Y si estas habilidades no se tienen, se pueden adquirir, asegura Mauricio Castro, director ejecutivo de Estrátego.

“Los MBA han venido combinando en foques tradicionalmente econométricos con temas de liderazgo, cambio organizacional, innovación e implementación estratégica”, destrezas que apuntan a actitud y no a aptitud.

Si hace unos años el objetivo era tener más teoría para ascender o ganar un mejor sueldo, ahora el principal aporte que entrega un MBA pasa por herramientas que causen un impacto efectivo y de largo plazo en la gestión del negocio.

“El MBA, además de aportar un sustrato teórico potente, debe ser capaz de generar un contexto de realidad que permita identificar debilidades y potenciar las fortalezas”, indica el consultor de Estrátego. Y las escuelas de negocios, atentas a los cambios del mercado laboral y sus nuevas exigencias, han diseñado cursos donde las habilidades blandas se integran y se potencian de manera transversal a lo largo de sus programas.

“Estamos aplicando metodologías de aprendizaje activo, presentaciones efectivas, resolución de casos o simulaciones para que su aplicación, tanto en clases como en trabajos y evaluaciones, siga desarrollando y reforzando estas habilidades”, señala Ismael Oliva, director de la Escuela de Postgrado de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile.

En el caso del Executive MBA de la UAI, el perfil del egresado se ha desarrollado considerando como base un diccionario de competencias que es utilizado en el mercado laboral. “Ya no se trata sólo de la promesa de formar líderes. En nuestro caso lo llevamos a la práctica incorporando un programa completo de desarrollo y transformación personal que, en base a las competencias del perfil de egreso y las aspiraciones del participante, acompaña a la persona en el proceso de llevar su carrera a un próximo nivel”, comenta Horacio Arredondo, de la UAI.

En tanto, en el MBA de la Universidad Católica aplican una herramienta de autoevaluación a los estudiantes cuando ingresan al programa para que, desde el autoconocimiento, el alumno pueda potenciar sus fortalezas y mitigar sus debilidades. “Además, a lo largo del programa tienen un acompañamiento a través de reuniones de coaching con un tutor que los apoya, además, para optimizar su inserción en el mundo laboral”, comenta Marcos Singer, director del MBA de la UC.

LIDERAZGO QUE ENCARNA VALORES

Para el consultor Mauricio Castro, la persona que dirige una empresa debe contar con habilidades de liderazgo en contextos de incertidumbre, y tener una visión en 360 grados, además de influir en el ímpetu innovador.

A lo anterior, algunos especialistas suman que los líderes de hoy deben incorporar la dimensión ética en el proceso de análisis y adopción de decisiones dentro de las organizaciones, señala el director de ESE, de la Universidad de los Andes, Álvaro Pezoa.

En eso coincide Alejandra Aranda, presidenta de Humanitas Executive Search: “Resulta clave que un gerente maneje en profundidad temas como ética, sustentabilidad, liderazgo efectivo, relación con el entorno, digitalización, big data, gobierno corporativo y manejo reputacional y comunicacional”.

En la misma línea, el director del MBA de la UDP, Claudio Thieme, señala que es fundamental que un gerente cuente con este tipo de habilidades y es esperable que un MBA las desarrolle. “Ello se consigue no sólo con cursos específicos en estos temas, sino también con la incorporación de metodologías de enseñanza experienciales, en las cuales se integra teoría y práctica en módulos dinámicos y participativos que potencian la comprensión del entorno y el desarrollo de habilidades analíticas que buscan que el estudiante aprenda e incorpore sustentar sus decisiones en evidencia”, asegura.

Los tiempos han cambiado y la forma de liderar una organización, también.

-Si hace unos años el objetivo era tener más teoría para ascender, ahora el principal aporte que entrega un MBA pasa por herramientas que causen un impacto efectivo y de largo plazo en la gestión del negocio.