16/05/2019 | 2 minutos de lectura

Por Alejandra Aranda


Una tendencia que se ha visto con mayor fuerza en los últimos años es que ya no se trata sólo de hacer la venta, sino de entregar una experiencia, donde el valor agregado, la transparencia y el servicio al cliente durante todo el proceso (desde la visita al sitio hasta incluso después de llegado el producto al destino final) son elementos básicos para calificar el proceso como exitoso.

La llegada de Amazon a Chile, la huelga de trabajadores de Walmart -que tiene a la transformación digital como uno de sus principales focos-y la transformación de algunos locales de retail en centros de distribución son sólo algunas de las señales de que el e-commerce dejó de ser un canal más para convertirse en uno estratégico.

El reciente CyberDay es una muestra de aquello: las ventas totales alcanzaron los US$258 millones, el 35% que las registradas el año pasado.

Una tendencia que se ha visto con mayor fuerza en los últimos años es que ya no se trata sólo de hacer la venta, sino de entregar una experiencia, donde el valor agregado, la transparencia y el servicio al cliente durante todo el proceso (desde la visita al sitio hasta incluso después de llegado el producto al destino final) son elementos básicos para calificar el proceso como exitoso.

Las RRSS y la masificación digital han creado un nuevo consumidor, más exigente y fiscalizador en lo que respecta a facilidad de compra, soporte, seguimiento y post venta.

La irrupción de apps como Cornershop y la pronta llegada de Amazon a Chile nos ponen frente a un escenario desafiante como nunca antes para el comercio en general. Según una encuesta realizada por The AESC (red internacional que agrupa a los principales consultoras de leadership advisory del mundo) a sus miembros y sus principales clientes, la transformación digital es percibida como el desafío prioritario para las organizaciones tanto a corto como largo plazo.

Le siguen en segundo lugar; mejorar la agilidad y la flexibilidad organizacional (en el caso de las empresas clientes), además de desarrollar a los líderes de la siguiente generación (en el caso de los head hunters).

Sin duda, se trata de dos aspectos íntimamente relacionados y que nos hablan del rol crítico que los liderazgos ocupan en las organizaciones actualmente: no hay transformación, agilidad, innovación ni adaptación sin las personas y el talento necesarios para hacer estos cambios.

El resultado es una transformación profunda en la industria del execsearch: el nuevo liderazgo exige nuevos métodos de búsqueda y nuevas formas para desarrollar el talento que las organizaciones requieren hoy y en los próximos años.

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